sábado 4 de abril de 2009

SI TU NO FUERAS MI DUEÑO

Cansado de preguntas rebeldes,
de palabras a propósito consentidas,
de miradas por la duda oscurecidas,
de traiciones que proyectan sombras
aun en el sol, del medio día.

Hastiado de temores infundados,
De huir hacia ninguna parte
De correr, de luchar hasta perder
Dejando a un lado la alegría,
Dejando en cada paso de anhelarte.

Pensando en los errores sufridos,
En las temidas laceraciones punzantes
Que mantienen alimentada a la distancia,
Que la sostienen siempre viva.

Molido ante la angustia, ante el silencio,
Ante la certeza de saber que no escuchas
Las oraciones más íntimas, escritas,
Con la tinta de las lágrimas de mi alma.

Haciendo equilibrios en el borde de mis ganas
Para no caerme, para no abandonarme
Y revolcarme en el hastío mugriento
De un corazón falto de esperanza.

Perdido en la pasión de los recuerdos,
Buscando en cada gesto algún rastro,
Algún indicio de un ínfimo sentimiento
Así estaría yo Señor, ¡¡¡si tú no fueras mi dueño!!!