
El primer poema, así como el blog también lo está, va dedicado a Rodolfo Loyola, mi abuelo. Escritor que entre otros títulos escribió y publicó: “Primavera interior”, “Manantial en la Ciudad”, “Pie y ala”, “Dejad que el amor presida”, “Carne para el espíritu”, “Bocadillos para el alma”, “Cita en la cumbre”, “Sonrisas anécdotas y poemas” y “Anecdotario de un régimen”
Querido maestro
Querido maestro :
Cuando llegue mi abuelo,
dile que la primavera de mi interior está marchita
Y no hay ningún manantial que salga
de las ciudades de mis recuerdos para regarla.
Dile que mi verso ya no tiene pies
y le han cortado las alas
Y que en todo lo que escribo
preside un amor cargado de nostalgia.
Dile que a mi espíritu
le han arrebatado la carne, la sustancia,
Y que cada vez me es más difícil
encontrar bocadillos para el alma.
Háblale de nuestras citas en la cumbre
Y de cómo ante tú presencia;
Derramo mi Vida sembrada
de Sonrisas anécdotas poemas y lágrimas.
Enséñale como te amo
y como en las carencias más temidas, más aterradoras,
Me aferro a ti, y tú lo llenas todo de esperanza .
Por último dile
que al escribir estas líneas se me ha escapado alguna lágrima
Pero que me enciende el deseo y me llena la alegría
De saber que nos reconoceremos y te alabaremos juntos
Y seremos uno para cumplir nuestro propósito,
aquel para el que fuimos creados,
Nuestro único anhelo; ADORARTE.