Eres la rosa más bella
Del jardín de mi alegría
Y tus pétalos mis horas,
Mis lunas, mis días;
Y solo deseo, nadar en el mar,
De tus pétalos de cristal.
Eres la estrella más tierna,
Del firmamento de caricias
Que protagoniza mis desvelos,
Dándome sueños y fantasías;
Y solo deseo, nadar en el mar,
De tu cariño de cristal.
Eres el murmullo tácito y dulce
Que susurran mis venas al alba,
Cuando por ellas navegan tranquilas
Sonrisas por la brisa mecidas;
Y solo deseo, nadar en el mar,
De tu silencio de cristal.
Eres el aliento que respira
Este pececillo que se desespera,
Si no nada en el mar de tu aire,
En el río de tu amor,
En los océanos cristalinos,
De tu voz.